«¿Es Kali, mi Madre, realmente negra?

La Desnuda, de más negra tez,

enciende el Loto del Corazón…» ~Ramakrishna
Durante siglos, se ha considerado que los retiros de meditación en estancias completamente privadas de luz inducen profundos cambios de conciencia. Hridaya Yoga le invita a profundizar en su práctica meditativa a través de la experimentación de un retiro privado en una de nuestras Habitaciones Oscuras (Kaya Kalpa), suites especialmente preparadas para no recibir luz alguna. Puede elegir la duración de su retiro y nosotros le podemos facilitar las comidas y cualquier otra clase de apoyo para su práctica. Por favor, envíenos un correo electrónico para recibir más información y realizar su reserva.

La perspectiva Hridaya Yoga

Hridaya Yoga considera que la oscuridad y el abismo no son algo a lo que temer, ya que lo que realmente somos es también la propia esencia de la Oscuridad y la Luz. No existen tendencias animalísticas en el fondo de nuestro ser. Incluso si así les pudiera parecer a muchas personas, el Nirvana está aqui y el Ser Supremo, la Conciencia, es su trasfondo. En ocasiones, la oscuridad de la angustia, la desesperación, el miedo o la muerte pueden revelar instantáneamente la conciencia pura, la dicha no conceptual. Y esto se debe al hecho de que existe un salto cuántico entre aquello que parece ser lo inferior y lo superior. El abismo es tanto superior como inferior.

Esta Oscuridad Pura absorberá muchas de nuestras tendencias oscuras, de nuestra «oscuridad» psicológica y de nuestros miedos, que emergen de una falta de conciencia. Así como los agujeros negros absorben enormes cantidades de materia, de forma similar, en el dominio psicológico, la oscuridad de la trascendencia puede absorber nuestras emociones personales limitantes y residuos psíquicos.

En un Retiro de Oscuridad, como en el sueño profundo, todo el mundo objetivo desaparece, pero permanece el Testigo «rodeado» de Nada. Adquirimos conciencia de esta Nada y, finalmente, en esta Nada, el Testigo se revela como su propia naturaleza. Entonces, sigue siendo la Nada, pero la Nada ya no carece de sentido, ni supone un lapso de memoria, sino que es absoluta Conciencia, el Testigo.

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