Hridaya Yoga considera que la oscuridad y el abismo no son algo a lo que temer, ya que lo que realmente somos es también la propia esencia de la Oscuridad y la Luz. No existen tendencias animalísticas en el fondo de nuestro ser. Incluso si así les pudiera parecer a muchas personas, el Nirvana está aquí y el Ser Supremo, la Conciencia, es su trasfondo. En ocasiones, la oscuridad de la angustia, la desesperación, el miedo o la muerte pueden revelar instantáneamente la conciencia pura, la dicha no conceptual. Y esto se debe al hecho de que existe un salto cuántico entre aquello que parece ser lo inferior y lo superior.

La oscuridad indica asimismo el acto último de unificación, el denominado «matrimonio místico». El abismo es tanto superior como inferior.

En el Bhagavad Gita, Krishna, El Inmortal, es el «oscuro», mientras Arjuna, El Mortal, es «blanco» (símbolos del Ser Supremo y del ego individual).

Kaya Kalpa

En la India, los retiros en la oscuridad se denominan generalmente retiros Kaya Kalpa. El término «kaya» significa «eterno» o «inmortal». Kaya Kalpa significa literalmente «cuerpo eterno» (o «cuerpo en construcción»).

Kaya Kalpa constituye un tratamiento ayurvédico para rejuvenecer el cuerpo, que implica un aislamiento en la oscuridad, meditación y la aplicación de diversos brevajes herbales. Se puede incluso considerar una forma de Yoga. La medicina ayurvédica se desarrolló en el Sur de la India aproximadamente de forma simultánea al inicio del desarrollo de Hatha Yoga.

Kaya Kalpa tiene tres objetivos fundamentales:

1. Ralentizar el proceso de envejecimiento.

2. Mantener una excelente salud física y una vitalidad juvenil.

3. Postponer la muerte física hasta que uno alcance jiva-mukta o la liberación espiritual (de los efectos del karma).

Dado que en Hridaya Yoga (así como en Jana Yoga en general) el propósito fundamental no reside en el rejuvenecimiento del cuerpo físico, sino en la comprensión directa de que no somos sólo el cuerpo físico, no nos referimos a ello como Kaya Kalpa, sino como «Retiro de Oscuridad», tal y como lo denominan los adeptos del Dzogchen tibetano.

El enfoque taoísta

Por supuesto, pese a que no es el propósito, de forma natural se produce un rejuvenecimiento del cuerpo físico durante este tipo de retiros. Debido a esto, a continuación se detallan algunos de los efectos físicos y psíquicos -fruto de permanecer en la oscuridad- asociados a la química del cerebro.

Según Mantak Chia (en el libro Tecnología de la oscuridad):

«La oscuridad actualiza sucesivamente estados más elevados de la conciencia divina, correspondientes a la síntesis y acumulación de las sustancias químicas psicodélicas del cerebro. La melatonina, una hormona reguladora, acalla el cuerpo y la mente en su preparación para realidades más sutiles de niveles de conciencia más elevados (días 1 a 3). La pinolina, que afecta a los neurotransmisores del cerebro, permite acceder a visiones y estados de sueño que emergen en nuestra conciencia consciente (días 3 a 5). En última instancia, el cerebro sintetiza las “moléculas del espíritu”, hexametodi-dimetiltriptamina (5MeODMT) y dimetiltriptamina (DMT), que facilitan las experiencias trascendentales de amor y compasión universales (días 6 a 12). La melatonina, la “molécula del sueño”, se produce en la glándula pineal, en respuesta a la oscuridad de la noche y a los ritmos circadianos de luz y oscuridad que están programados en el hipotálamo, una glándula endocrina ubicada en lo profundo del cerebro. La melatonina afecta a los sistemas de órganos principales, calmando el sistema nervioso simpático y permitiendo un rejuvenecimiento diario de cuerpo y mente. En el Cuarto Oscuro, la melatonina se acumula de forma progresiva en el cerebro».

Soma – La energía regeneradora de la oscuridad

Los yoguis asocian el fluido de la vida eterna, soma, a la energía de la luna, energía vital esencial que recarga al ser humano durante la noche y que el sol interior «quema» (esta «quemadura» aporta la energía que se manifiesta durante la vigilia en las diferentes acciones diarias). En este caso, el día es el símbolo de todas las dualidades y del dominio personal de la acción, de la energía que se dispersa, mientras que la noche es el símbolo de la eternidad, de la contemplación, de la regeneración y el centramiento.

La noche oscura del espíritu y la tradición mística

En la teología mística, la oscuridad o la noche constituyen el símbolo de la tradición espiritual apofática. Es el neti neti de los Upanishads. Constituye la desaparición de todo el conocimiento que se define, analiza y expresa. Además, la oscuridad implica el estado de privación de toda prueba y apoyo psicológico. La noche sugiere el «vacío» o la «desnudez» que purifica la mente, eliminando la «sequedad» o la «aridez» del pensamiento racional, e incluyendo el anhelo sagrado, las emociones sensuales e incluso las aspiraciones más elevadas.

Privado de luz, un individuo queda totalmente desposeído. Esto constituye la denominada doctrina del privato boni. Los recuerdos no nos pueden ayudar a comprender la situación actual. Se dice que el individuo se halla en «la nube del desconocimiento». San Dioniso se refirió a ello como la «divina oscuridad», el nigredo de los alquimistas.

La perspectiva alquímica

El Retiro de Oscuridad tiene una correspondencia significativa en el trabajo alquímico:
El «trabajo alquímico» comenzaba con Nigredo, o negritud. En Alquimia, esta primera fase implica putrefacción y descomposición. Como primer paso en el camino hacia la piedra filosofal, todos los ingredientes alquímicos tenían que limpiarse y cocinarse durante largo tiempo para formar una materia negra uniforme. Esto constituye la muerte y el regreso al caos informe, que conduce a la fase blanca y, finalmente, al Rubedo, la fase roja de la Libertad Espiritual. El término Albedo se refiere literalmente a la ablución, o al lavado de todas las impurezas mediante el aqua vitae («Agua de la Vida»).

El viaje hacia la Oscuridad no constituye únicamente una primera fase, sino que es la esencia del trabajo alquímico espiritual, ya que sin él, el individuo permanecería sólo a un nivel superficial de mero pensamiento racional y existencia social dominada por dogmas. A continuación se ofrece un importante adagio alquímico:

Visita Interiora Terrae Rectificando Occultum Lapidem («Visita el interior de la Tierra; rectifica lo que allá encuentres, y descubrirás la piedra oculta»). Para describir el «descenso a la Oscuridad», sintetizado en la palabra VITRIOL, la Alquimia ha preservado algunos símbolos muy antiguos.

El individuo (de hecho, solamente su personalidad) que desciende a su naturaleza original sufrirá una gran pérdida. Debe abandonar todos sus antiguos valores morales, sociales y espirituales. De este modo, se abrirá a un orden diferente, en mayor resonancia con la Armonía del Todo.

Esto es lo que sucede en el Retiro de Oscuridad.

No un «lapso en la memoria»

Estar totalmente consciente en un Retiro de Oscuridad es como adquirir conciencia del sueño profundo durante «la noche» o «el olvido». En el libro Yo soy eso (I am That), Nisargadatta Maharaj explica el hecho de que incluso durante la fase de sueño profundo el Conocedor (el Testigo Supremo) está presente:

«Pregunta: Durante el sueño no existe lo conocido ni el conocedor. ¿Qué mantiene al cuerpo sensible y receptivo?
Maharaj: Con toda certeza, no se puede decir que el conocedor esté ausente. La experiencia de las cosas y los pensamientos no existe, eso es todo. Pero la ausencia de la experiencia también es una experiencia. Es como entrar en una habitación oscura y decir: “No veo nada”. Un hombre ciego de nacimiento no sabe lo que significa la oscuridad. De forma similar, sólo el conocedor sabe que él no lo sabe. El sueño es meramente un lapso en la memoria. La vida continúa».

En un Retiro de Oscuridad, así como en el sueño profundo, todo el mundo objetivo desaparece. Pero permanece el Testigo «rodeado» de Nada. Somos conscientes de la Nada y, finalmente, en esta Nada, el Testigo se revela como su verdadera naturaleza.

Osho también aporta gran claridad acerca de la Oscuridad y de la necesidad de entregarse a ella. Habla sobre la «oscuridad negativa», un concepto que describe la «parte oscura de nuestro ser» (los miedos asociados con nuestro mundo subconsciente), mientras que la «oscuridad real» es trascendental, la cual aporta nirodha parinama, una profunda transformación de nuestro ámbito subconsciente.

Al referirse a la superioridad de la oscuridad en comparación con la luz, Osho enfatiza el simbolismo relativo de la luz mundana. (Como la Oscuridad Absoluta, la Luz Absoluta puede constituir un símbolo de trascendencia. En el Supremo, no existe diferencia entre la Oscuridad y la Luz. Es ambos al mismo tiempo: Oscuridad y Luz).

«¿Por qué se ha simbolizado en todas partes a Dios como luz? No porque Dios sea luz, sino porque el ser humano tiene miedo a la oscuridad. Se trata de un miedo humano -nos gusta la luz y nos atemoriza la oscuridad, por tanto no podemos concebir a Dios como oscuridad, como negritud. Es una concepción humana. Concebimos a Dios como luz porque tememos la oscuridad».

«Si puedes amar la oscuridad, no le tendrás miedo a la muerte. Si puedes entrar en la oscuridad -y sólo puedes hacerlo cuando no hay ningún miedo-, alcanzarás una total relajación. Si puedes ser uno con la oscuridad, te has disuelto; es una rendición. Ahora no hay miedo alguno, porque si te has tornado uno con la oscuridad, te has tornado uno con la muerte. Ya no puedes morir. Te has vuelto inmortal».

«En primer lugar, se necesita una profunda amistad con la oscuridad».

«Así que, como paso preliminar, haz una cosa: siéntate en la oscuridad, quita todas las luces, siente la oscuridad. Mantén una actitud amorosa hacia ella, permite que la oscuridad te toque. Mírala. Abre los ojos en una habitación oscura o en una noche oscura; experimenta la comunión, estate junto a ella, absorbe una relación».

«Primero destapa tus miedos inconscientes y trata de vivir y amar la oscuridad. Es muy gozoso. Una vez la conoces, y una vez estás en contacto con ella, estás en contacto con un fenómeno cósmico muy profundo».

«Los límites existen debido a la luz. Cuando no hay luz, los límites se disuelven. En la negritud, nada está definido, todo se funde con todo lo demás. Las formas desaparecen».

«Contemplar, meditar, fundirse… La oscuridad elimina todas las distinciones. Bajo la luz, uno puede ser hermoso o feo, rico o pobre. La luz te otorga una personalidad, una distinción -culto o inculto, santo o pecador. La luz te revela como una persona distinta. La oscuridad te envuelve, te acepta -no como una persona distinta; simplemente te acepta sin ninguna definición. Estás envuelto y te vuelves uno».

«Cuando la oscuridad entra en ti, tú entras en ella. Siempre es recíproca, mutua.»
(Osho – El libro de los secretos [The Book of Secrets])

Elementos prácticos

Método
Durante un Retiro de Oscuridad, debemos hacer algunas meditaciones con los ojos abiertos y otras con los ojos cerrados. Debemos mantener constantemente la Conciencia Testigo, formulando la pregunta «¿Quién soy yo? Aquí, es incluso más importante no dramatizar ni dejarnos llevar por la imaginería. De este modo, desarrollamos la capacidad de atestiguar cualquier pensamiento, sensación o emoción que pueda aparecer. La atención se sitúa en la oscuridad como expresión del absoluto».

Tradicionalmente, los Retiros de Oscuridad se llevaban a cabo por practicantes avanzados del linaje Dzogchen del Budismo tibetano y el período oscilaba entre varias horas y décadas. Algunos monjes tibetanos recomiendan un Retiro de Oscuridad de cuarenta y nueve (49) días. Este período sólo les era recomendado a los practicantes avanzados, dado que tal retiro requiere de estabilidad en el estado natural.

Algunos historiadores sugieren que los antiguos egipcios y mayas también practicaban una forma de Retiro de Oscuridad, que tradicionalmente duraba diez (10) días. Los hombres santos entraban en el centro de sus respectivas pirámides, totalmente aislados de luz y sonido. Las catacumbas y la red subterránea de túneles de los primeros cristianos en Roma y en muchos otros lugares, como las pirámides de Egipto y las cuevas de los esenios cerca del Mar Muerto en Israel, la Montaña Inmortal, el Wu San, representan la Cámara Alquímica Interior Perfecta. El Tao dice: «Cuando te introduces en la oscuridad y ésta se vuelve absoluta, la oscuridad pronto se vuelve luz» (Mantak Chia).

Al principio, no se recomiendan Retiros de Oscuridad de una duración mayor de siete (7) días.

El Agujero negro psicológico

De este modo, nuestro propio subconsciente se descarga de una forma similar a aquella en la que las impresiones activas y pasivas (el denominado «residuo psicológico», samskara) se descargan en forma de sueños durante la noche.

Aparentemente, de forma paradójica, esta Pura Oscuridad absorberá muchas de nuestras tendencias oscuras, de nuestra «oscuridad» psicológica y de nuestros miedos que surgen de una falta de conciencia.

Del mismo modo en que los agujeros negros absorben enormes cantidades de energía, en el ámbito psicológico la oscuridad de la trascendencia puede absorber nuestras emociones personales limitantes y residuos psicológicos.

Recomendaciones

Es aconsejable que duerma suficiente durante los días previos al Retiro de Oscuridad. En general, la gente comienza este retiro durmiendo mucho. No hay nada de malo en ello -se trata de un proceso natural que tiene lugar junto con la relajación y la nueva armonización con los Ritmos Universales de la Naturaleza. Pero también será beneficioso llevar a cabo largas sesiones de meditación.

El programa puede ser similar al del Retiro de Meditación de Silencio Hridaya, simplemente como orientación, en absoluto como algo obligatorio. Resulta de gran importancia que nos liberemos de la idea de llevar un programa muy estricto (relacionado con el hemisferio cerebral izquierdo, racional. Un retiro de oscuridad debe desarrollar una actitud intuitiva, relacionada con el hemisferio cerebral derecho).
La conciencia aumentará y no habrá necesidad de temer el aburrimiento. Aquí, nos damos cuenta de que el aburrimiento es un concepto muy relativo, porque está relacionado con el deseo y el hambre de estimulación. La relajación y conciencia profundas eliminan esta constante necesidad por la estimulación. En la calma de una habitación oscura, «la necesidad» de leer, ver la TV, trabajar en la computadora o chatear con amigos desaparece gradualmente, junto con el aquietamiento de las tendencias subconscientes.

Se recomienda la práctica de Hatha Yoga, pero es mejor hacerlo siguiendo el estilo Hridaya Yoga y evitando cualquier actitud excesiva.

Al mantener la actitud testigo, los patrones de nuestra mente pueden objetivizarse con mayor facilidad. De este modo, la mente puede trascenderse fácilmente. La conciencia del Corazón Espiritual se torna más aguda y revela nuevas dimensiones de profundidad.

Durante el retiro, pueden aparecer diferentes imágenes y visiones. Incluso si resulta fascinante o sagrado, podemos mantener la conciencia de la conciencia preguntando: «¿Quién soy yo?» y «¿Quién es el testigo de todas estas visiones?».