spanda hridaya

Etimología

El origen del término Spanda («temblor» o «vibración») se halla en la tradición espiritual del Shaivismo Kashmir. Spanda es la vibración primordial del Universo y de nuestro ser.

El concepto «vibración primordial» normalmente se refiere a la creación del universo. Algunos textos se refieren a ello como la causa trascendental del universo. La sola palabra «vibración» evoca la idea de un movimiento periódico.

De hecho, en el ser humano, Spanda captura la dimensión de un nivel más profundo de innefable intimidad que constituye la realidad interna más elevada de nuestro ser. Es el estremecimiento, la sagrada vibración del Sagrado Temblor del Corazón.
En la vida diaria, se puede experimentar el Sagrado Temblor en cualquier circunstancia como entusiasmo o un intenso impulso interno. Una vida vivida dentro del Corazón es «sahridaya», mientras que la ausencia de esta experiencia (de vivir dentro del Corazón) causa apatía, desconfianza, inercia. Hace que el individuo se torne ineficaz y carezca de centro.

Spanda constituye un concepto esencial en Hridaya Yoga.

Spanda devuelve la habilidad para centrarse de forma natural en el Corazón y recuperar el gozo de la vida. En esencia, el Yoga del Corazón Espiritual se corresponde con un despertar del estado de asombro y deleite sutil a través del Sagrado Temblor del Corazón. Abre una nueva puerta hacia el espectro integral de la vida.

El «núcleo central» de la emoción artística y mística

Todos experimentamos un rango de emociones que describimos como «inspiradores», como las que surgen fruto del sentido de infinitud al mirar fijamente el cielo nocturno, al contemplar una vista que se abre desde la cima de una montaña o debido a la belleza del amanecer. Asimismo, también hay otras emociones relacionadas con el Arte (emociones artísticas), con el amor, con una felicidad, anhelo, fervor, devoción, aspiración espiritual, etc. desbordantes. Estas emociones nos pueden ayudar a conocer en mayor profundidad el Corazón Espiritual y quiénes somos realmente.

Si trascendemos el infinito y vasto espectro de estas experiencias, las circunstancias de la experiencia en sí misma y el objeto de ésta, aprendemos que, inicialmente, sólo existe un impulso y que después de todo y en última instancia, todo lo demás no es sino una expresión de la sola y única vibración: la vibración extremadamente sutil del mismo y único Sagrado Temblor del Corazón Espiritual.

A través de la práctica espiritual de Hridaya Yoga Spanda se manifiesta en tanto que el trasfondo subyacente de todos los ritmos de la vida. Por tanto, Spanda se revela como la sola y la misma vibración suprema que impregna tanto las energías del propio cuerpo como las energías de la totalidad del universo.

El significado del Sagrado Temblor del Corazón Espiritual

La mente siempre puede encontrar razones para negar o afirmar la existencia de la Realidad Divina. De hecho, sólo dentro del Corazón se halla la certeza de la Existencia, de «Algo» tal como la Realidad Divina.

Sólo cuando se siente el latido del corazón uno afirma: «Sí, creo en Dios. ¿Por qué? Porque, en primer lugar, se trata de una convicción extremadamente íntima y porque la siento aquí, inquebrantablemente fuerte, en mi pecho».

Puede que resulte desbordante adquirir conciencia de que la fuente de nuestra fe (independientemente del contexto religioso y cultural en que se exprese) es un discreto temblor de naturaleza inefable que se puede sentir en el pecho.

Este temblor se puede experimentar también a nivel físico. Por este motivo, el significado del temblor del Corazón es esencial en el Yoga del Corazón Espiritual. Se podría confundir con un despertar energético del cuerpo etérico o, incluso, como un signo que potencialmente identificara la activación del chakra Anahata o como el despertar del alma.

Pero estas asumciones sólo pueden limitar la propia perspectiva y el empeño espiritual. El Temblor del Corazón es la mera expresión de Spanda, el Sagrado Temblor, la vibración existencial más elevada, la propia bienaventuranza que otorga la vibración del Corazón Espiritual. El Sagrado Temblor del Corazón está presente en cada momento, en todo ser humano, incluso pese a que muy pocas tradiciones espirituales lo hayan mencionado como tal.

El Sagrado Temblor del Corazón irradia en cada persona, incluso aunque se haya ignorado y continúe ignorándose, reprimiéndose o negándose.

El argumento del Corazón

El Sagrado Temblor, Spanda, existe en todos los niveles de la manifestación.

La tradición espiritual del Budismo describe las técnicas de meditación en las que se enseña a los estudiantes a practicar la conciencia de las formas en que las emociones se expresan y reflejan a través de las sensaciones físicas. Así es como los sentimientos se tornan «tangibles».

De forma similar, el Temblor del Corazón manifiesta las propias aspiraciones y fe en la Realidad Divina. Pese a resultar paradójico, es cierto que las mayores aspiraciones internas y la propia fe en Dios se vuelven perceptibles (se manifiestan) a un nivel sensorial.

Cuando la razón (la mente) no consigue ayudarnos, confiamos en la «Razón o el Argumento del Corazón», que es el propio Sagrado Temblor.

Hridaya Yoga nos ayuda a habitar en Spanda

La práctica del Yoga del Corazón Espiritual nos ayuda a recordar el Sagrado Temblor del Corazón más íntimo y a mantener la conciencia de este Temblor para que quizá podamos experimentar la divina UNIDAD y la bienaventuranza infinita.

Sin embargo, esta práctica no es nueva. Ha existido, en el Shaivismo, bajo la forma de dos escuelas espirituales: Spanda y Pratyabhijna. Estas escuelas se dedicaban a enseñar el despertar del Sagrado Temblor del Corazón Espiritual.

La práctica espiritual les permitía a los seguidores acceder de forma gradual a un espectro de sensaciones, emociones y energías cada vez más amplio. Estas propias experiencias de sensaciones-emociones-energías constituían en sí mismas oportunidades para comprender Spanda como el trasfondo subyacente último de tales fenómenos.

El propio nombre de la escuela «Spanda – La Escuela del Temblor del Corazón Espiritual» apunta a la importancia de este concepto homónimo.

El puente entre lo individual y lo universal

Llegados a este punto, es posible que tengamos la intuición de una mejor comprensión de la naturaleza trascendente de esta vibración: Spanda.

Spanda es una suerte de puente entre energía y conciencia. Guiada de forma correcta, cualquier emoción o energía interna se puede sublimar en el Sagrado Temblor, que marca el paso de un nivel individual a uno universal, de lo profano a lo sagrado, del estado de agitación de la mente a una paz extática.

Mantener la conciencia del Sagrado Temblor del Corazón es en sí mismo una forma de glorificar lo Infinito en lo finito, la Totalidad en el seno de la individualidad y la Unidad en la dualidad. De hecho, ésta es la razón por la que los estudiantes de Hridaya Yoga deben enfocar su atención en el área del pecho.

Spanda – El alimento del alma

Si se mantiene una conciencia constante, este temblor se desarrolla en una vibración que se expande en todo el ser y otorga felicidad, amor y libertad.

A menudo se dice que hay que prestar atención a aquello que se come. Sin embargo, en raras ocasiones se escucha hablar sobre cómo se debe «alimentar» la propia atención. En el Yoga del Corazón Espiritual, Spanda se convierte en el alimento del alma. El Sagrado Temblor de nuestra absoluta libertad irradia desde el Corazón Espiritual, atman. Mediante la práctica de la meditación (pero no exclusivamente en meditación) se puede experimentar la revelación de nuestra infinita naturaleza expandida, del Corazón Espiritual.

La asana es el reflejo del espíritu

En algún momento de la práctica espiritual, Spanda, la esencia radiante de la Existencia Pura, se puede expresar directamente en una experiencia auténtica. Por lo tanto, se recomienda que el estudiante mantenga la conciencia de la íntima interconexión entre las energías y la radiación del Corazón Espiritual durante la práctica de las posturas de Yoga.

El estudiante debe percibir conscientemente las vibraciones de las energías que despierta cada postura y tratar de reconocer, en dichas vibraciones, un dinamismo esencial, una reverberación, percibida como un estremecimiento o temblor sutil. Este temblor sutil es la propia vibración del Corazón Espiritual expresado en ese nivel.

La asana no es únicamente una postura física o una habilidad muscular. En primer lugar, constituye un reflejo del espíritu. Por consiguiente, más que una aproximación a la postura yóguica como una mera postura física, el estudiante que practica el Yoga del Corazón Espiritual debe aproximarse a la postura con la actitud interna correcta de permanecer consciente del Sagrado Temblor.

La atención debe focalizarse en primer lugar y especialmente en la Conciencia Testigo, en la claridad y quietud de la mente, en el Sagrado Temblor, dado que la actitud interna prevalece sobre el aspecto externo de la postura.

La vibración que evoca la quietud

Pese a que pueda resultar paradójico, la inmersión en el Corazón Espiritual (y, por tanto, la acción de enfocarse de forma cada vez más intensa en una realidad crecientemente sutil) genera, pasado un tiempo, la expansión en un espacio ilimitado.

Durante la meditación para la revelación de la Realidad Divina, atman, una emoción inefable surge en el Corazón: constituye la vibración del misterio divino. Este Sagrado Temblor es Spanda.

La práctica de la meditación contribuye a amplificar esta vibración. Genera una reverberación en la totalidad del ser, incluso en el cuerpo físico. Esto produce una expansión en la conciencia fuera del cuerpo físico. De forma consciente, se continúa experimentando esta vibración, a la que se le presta principalmente la propia atención, sin juzgar, sin establecer comparaciones, hasta que la percepción del cuerpo físico se haya disuelto por completo. Entonces, de forma desapegada, se contempla únicamente esta percepción de la vibración que todo lo abarca.

Esta vibración, que es en sí misma el temblor del Corazón Espiritual, tiene la cualidad especial de permitirnos experimentar la presencia de una fuerza guía. A diferencia de la mente que, en este caso, resulta inútil, esta fuerza guía nos lleva completamente/all the way hasta la Realidad del Ser Supremo.

Spanda es diferente de cualquier otra energía vibratoria, dado que genera algo que no es sino quietud, un vacío que se revela a sí mismo como otra realidad de esta vibración. Cuando se experimenta la paz que precede y anuncia la inmersión en el «núcleo» de nuestro ser, el Corazón Espiritual se revela a sí mismo como una realidad inefable. En este nivel, la percepción del Corazón Espiritual difiere de la percepción que se experimenta a un nivel mental.

La Gracia Divina

Todo momento es una oportunidad para abrir nuestra alma al amor.

En el Yoga del Corazón Espiritual, la Divina Gracia se manifiesta como la revelación -que, de hecho, consiste en la desaparición/removal del velo que oculta nuestro ser verdadero-. Como forma de atracción de la Divina Gracia, los estudiantes deben abrir sus corazones llenos de amor y gratitud por las oportunidad que tienen ante ellos (concibiéndolas como oportunidades de crecimiento).

La intimidad de nuestras energías y experiencias guarda la potencialidad que debe encontrarse más allá de nuestras creencias, prejuicios o patrones de reactividad. Entonces, Spanda, el Sagrado Temblor, se revela.

Spanda constituye en sí mismo la Gracia Divina.

Spanda – El maestro interior

En el Yoga del Corazón Espiritual, el estudiante no tiene que confiar en algo procedente del mundo externo. No hay necesidad de obtener información secreta alguna ni de disponer de un profesor, independientemente de su autoridad o fama.

El Sagrado Temblor es la enseñanza, el mensaje, la revelación, el misterio, la iniciación despertada que vive en nuestro interior. Con este objeto, el método que enseñamos tiene, esencialmente, una naturaleza práctica.

En Hridaya Yoga, el objetivo es conseguir que el estudiante no sólo comprenda Spanda, el Sagrado Temblor, sino también que se convierta en Spanda.